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Sesión 5/13

Página 7/10: Conducta de apego insegura desorganizada

Conducta de apego insegura desorganizada

Algunos niños han experimentado tales niveles de ansiedad y miedo con sus cuidadores que incluso las estrategias de apego evitativas o ambivalentes se desmoronan. Este estado se conoce como conducta desorientada y desorganizada, y puede aparece en breves períodos o hacerse permanente. Cuando un niño actúa así, está tan ansioso que ha perdido cualquier manera coherente de lidiar con la intimidad y la separación. Esta conducta con frecuencia se da si nadie ha estimulado al niño o lo ha atendido en su infancia temprana, por ejemplo si la madre ha sufrido ella misma negligencia en su niñez, o si los padres abusaban duramente de las drogas, o si eran víctimas de guerras o graves crisis mientras el bebé era muy joven.

El bebé o niño pequeño puede:

  • Tender a mostrar miedo hacia el cuidador aunque éste actúe de manera segura.
  • Apartarse activamente siempre que, por ejemplo, lo sientan en el regazo del cuidador.
  • Responder de maneras raras a la atención:
    • El bebé o niño puede ponerse rígido de miedo cuando entra el cuidador.
    • Fijar la vista al lado del cuidador y evitar el contacto visual.
    • Chillar de forma monótona sin ninguna intención de establecer contacto, repetir los mismos sonidos sin sentido o palabras todo el rato.
    • Tender a interrumpir la búsqueda de atención abruptamente: podría empezar a contactar contigo, pero de pronto empieza a hacer cualquier otra cosa a mitad de la llamada, como jugar o intentar golpearte físicamente.

 

El niño mayor o joven puede:

  • Tener contactos superficiales y cortos con personas y cosas.
  • Estar muy inquieto e incapaz de concentrarse o atender a personas y cosas. Constantemente empieza nuevas actividades pero nunca las termina o es incapaz de disfrutarlas.
  • No tiene sentido de los límites personales (habla de cosas íntimas o privadas con extraños)
  • Muestra contactos indiscriminados (habla con cualquiera que conoce, busca consuelo e intimidad con completos extraños). Quizá incluso muestre un comportamiento sexual indiscriminado.
  • Carece de sentimientos de culpa, arrepentimiento o remordimientos.
  • Puede ser encantador y tener muchos contactos, pero el niño no tiene amigos de larga duración o relaciones más profundas con cuidadores específicos.

 

En los casos severos, el niño puede desarrollar ”trastorno del apego” en torno a los 5-7 años: 

El niño es incapaz de relacionarse socialmente con otros de manera coherente, y no es capaz de desarrollar relaciones sociales de larga duración con otros. Esta falta de una estrategia coherente de apego es una afección seria, y los niños con este comportamiento desarrollan con más frecuencia trastornos de la personalidad cuando crecen (como “trastorno límite de la personalidad”, “trastorno antisocial de la personalidad”, etc.).

DISCUSIÓN

5 minutos

 

  • ¿Sabéis de algún niño a vuestro cargo que se comporte así? Mencionad sus nombres
  • ¿Cómo respondéis cuando actúan de la manera descrita?
  • ¿Recordáis a alguien entre vuestra familia o amigos que actúe así?
  • ¿Qué es lo que os resulta más difícil al responder a los niños que se comportan de manera desorganizada?

LA ATENCIÓN PROFESIONAL HACIA LA CONDUCTA DEL NIÑO DESORGANIZADO

Si un niño ha experimentado la deprivación y cambios aleatorios en las relaciones tempranas con sus cuidadores, todo está “retrasado”. Tensiones tempranas múltiples y cuidados aberrantes harán que el desarrollo del niño sea más lento, especialmente en lo que se refiere al desarrollo social, emocional y cerebral.

En consecuencia puede verse como un niño mucho más pequeño en el cuerpo de un niño mayor:

 

  • Dividid la edad del niño entre tres – ¿qué tipo de contacto es bueno para un niño de esa edad, cuánto comprende las instrucciones, durante cuánto tiempo puede concentrarse?
  • Deberíais preguntaros: ¿A qué edad más temprana son normales los problemas que tiene este niño?
  • Deberíais primar los contactos individuales niño / educador todo lo posible, antes de exigirle contactos entre el niño y los iguales.
  • Favoreced las actividades y diálogos que son relevantes para niños más pequeños.
  • Sed muy pacientes y no tengáis grandes expectativas de un rápido desarrollo.
  • En las actividades diarias podríais ejercitar lo que los bebés aprenden de sus madres:
    • Contacto ocular prolongado, mucho diálogo, proporcionar mucho contacto físico.
    • Deberíais planear actividades muy cortas y un plan de actividades muy concreto durante el día.